"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


15 abr. 2018

167. De domingo

[A stranger to everyone 2, de Victoria Ivanova]

El cielo, y su curvatura rotundamente azur. Uniforme, prístina. Asfixiante. Un par de personajes anclados en el sofá rutilante y rutinario de una relación. La mujer lee, y cierra el libro. Escribe, y abandona lo dicho. Piensa. Cierra los ojos y piensa. No deja de pensar, de darle vueltas. A un pasado que ocupa su presente continuo y se mezcla con el del hombre sentado a su lado, aunque de mala gana y con desidia. Porque el pasado lo puede todo. Y el hombre, inconsciente, memoriza las seis variantes principales de la defensa escandinava; pero se rinde entre las soñolientas jugadas del rey negro. La mujer contempla las tablas del hombre, lo describe en tinta verde. No sabe hasta qué punto esta partida es la suya también. Bosteza. El libro la sujeta. Celeste curva, sin pensamiento que valga.



7 abr. 2018

166. Epístola


[de  internet]

El agua mancha y, en el poso que resta, la sempiterna sensación de que pasaste por ella para entregarme el mensaje más importante jamás encomendado.
El rastro resigue los rebordes grabados por el tiempo a fuerza de diluvios, y el agua se acumula en su cenit,
allá a lo lejos, siempre a punto,
por si debiera correr al encuentro, incansable, de tus horas robadas y mi atención extraviada.
 
 
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