"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


20 jun. 2013

52. Instante deseo



[de  internet]

El deseo me tiene presa de tu idea. Soy una mujer inundada por el milagro de tus palabras y, frente a ti, escucho el tiempo de hablar. Delicia sensual que perfila mis trazos únicamente para que tus manos acaben mirando mi tacto.
Tus manos en el deseo.

Mi cuerpo impresiona el espejismo, se hace eterno en el instante que roza tus pupilas.
Te regalo imagen fija de la piel que no olvida tus infinitos giros sobre ella, esa tarde en la playa, cuando la sal escocía más de la cuenta y, cogiendo tu rostro entre mis manos, besé el centro del universo.
Cuerpo maldito este pues pasea el lento fluir de tu veneno, magnético y lascivo. Los matices esbeltos que me hacen desearte inflaman a otros navegantes por aquello de poseer lo que no es de uno. Mas soy tu capricho y mi deseo es seguir siéndolo.


15 comentarios:

  1. Mirar el tacto suena deliciosamente arriesgado. Como probar ese veneno adictivo o transitar océanos magnetizados por el canto de las sirenas.

    Bisous.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre llega el tiempo en el que nos creemos invencibles y que nos dejamos guiar por aquello que irremediablemente nos atrae.

      Eliminar
  2. La memoria en el tacto de la piel nos puede hacer estremecernos con sólo recordarlo. El deseo, a veces, traicionero, nos hace caer en esa maravillosa locura.

    besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando nos dejamos arrastrar por el deseo, o por el recuerdo de esa piel que nunca olvidaremos del todo, renacemos al placer de los sentidos y eso no tiene que ser malo. Al menos nos hará sentir bien vivos.

      Eliminar
  3. El cuerpo tiene una gran sabiduría, cuando se lo escucha verdaderamente. A veces desea universos completos, y al escucharlo, nos proyecta hasta los mismos confines del amor. Permanezcamos en la magia del deseo, nunca en su veneno. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cecilia, eso dependerá de cómo experimentemos el deseo.

      Eliminar
  4. EL deseo de tus letras, nunca encarcelara tu alma, en el lazo de unos dedos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no estaría tan seguro, a veces pienso que mi alma hace tiempo que vive encerrada en el deseo de poseer sus letras...

      Eliminar
  5. Muy bien plasmada la magia del deseo.
    Un abrazo, tienes un buen blog.
    HD

    ResponderEliminar
  6. El centro del universo. .. Qué grande.
    Cómo duele ser consciente de que tan sólo somos un capricho y, aún así, necesitar tanto ser algo que somos incapaces de parar.

    Muy bueno, G. Me he visto reflejada en cada una de tus palabras.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es la clave de todo esto: necesitar ser algo, desesperadamente.

      Eliminar

  7. Del deseo nace todo, sin él no seríamos nada, acaso una piedra.
    "El deseo me tiene presa de tu idea", no salgas de allí dentro.
    Es bello leerte, g; gracias.
    Abrazo.

    Ío

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo mismo digo Ío, bello lirismo el tuyo.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...