"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


22 nov. 2013

68. Sobre la palma de una mano





mapas del tiempo
de aquel que maniobran las agujas del reloj
o del que se esconde entre nubes de algodón

todo sobre fondo azul,
sea en la esfera de tu muñeca
o en la bóveda que pinta el firmamento

congelado en el presente absoluto
de una mirada tuya,
dando hilo a mi cometa
aire a mis cabellos
y color a mis suspiros

fugaz tránsito de segundos,
como enseres puestos en fila,
orbitando definitivamente entorno al deseo,
rotundo y perverso,
de buscarnos sin sospecharlo apenas


6 comentarios:

  1. Perfecta representación de esa relación entre el tiempo de un amor, el espacio donde ocurre y la dimensión donde se establece para siempre. Imposible borrar este mapa.

    un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Jota, tienes razón. Pareciera como si pudieramos atrapar el tiempo, pero no deja de ser una falacia que juega con nosotros.

      Eliminar
  3. Un eterno presente, en la presencia del amor. Todo se unifica en un segundo...una eternidad. Todo cobra tal nitidez, que el tiempo ya no es necesario. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cecilia tienes razón, lo que importa es el instante presente, eterno e inmutable, que nos desvela el deseo anhelante de seguir así, siempre.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...