"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


11 mar. 2014

83. Perdidos



En la nostalgia del recuerdo todo se hace vívido. Regresamos una y otra vez a ese café, al negro de unos ojos pintados de felicidad, a la pasión desmedida de unos labios que no saben parar de querer. Y en la nostalgia apuntalamos el futuro, y más cuando el desengaño nos barrió de cada mapa y las tormentas embarrancaron ilusiones en bajíos de playas que se nos antojaron libres.
Así que, sin otra cosa que hacer, esperamos, sí, sentados a la mesa del mismo café que nos vio salir huyendo, con el equipaje terciado a un lado, mirando pasar sobre el reflejo opaco de la cristalera el deseo de un nuevo sol...

[de  internet]

La oigo recitar a diario la misma pena, especie de conjuro que, de tan sobado, ha perdido ya toda su magia. Se viste para tales ocasiones con sus mejores galas, adoptando en el tiempo recreado la mirada más trágica. Seguro que antaño no reparaba en estas idas y venidas por el borde del abismo que suponen los amores rotos. Quizá alguien sin entrañas y mucho orgullo le mencionara su edad marchita y la clepsidra, que la sueña por dentro, comenzara entonces su cuenta atrás particular. Lo desconozco.
Y aún a pesar de todo, también yo espero que, más tarde que pronto, se dé cuenta de mi regreso…


16 comentarios:


  1. Dado que no soy crítico literario, de lo que escribes solo puedo opinar que me gusta.
    La foto que escoges es perfecta.

    · Saludos

    · CR · & · LMA ·


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    1. Gracias, tengo más que suficiente. :)

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  2. No sé si se debe o no esperar, quizás sí y en el regreso esté la vuelta de la huida.
    Pero las huidas lo son y lo son por algo.
    Por si te gusta
    Un abrazo, g.

    m.

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    1. Gracias m. por la recomendación musical, me gusta.

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  3. a veces hay días... que parece te levantas con toda la nostalgia del mundo a cuestas

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    1. Con la de este mundo y, si existe y crees en ello, con las nostalgias del resto de mundos.
      Sí señora.

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  4. Pues me gusta el texto, y muy bien elegida la foto.

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  5. Llevo en mis labios tu regalo
    la sensación de tus besos dejados
    en esa palabra rayada sobre la mesa:
    roce


    Envuelto en el tiempo
    transparente a tus ojos
    halago y alabo tu presencia
    tus manos

    Frente a tu mirada ausente
    preguntándome si te puedo mirar
    reflejando la nostalgia
    sobre

    Tu sonrisa desnuda
    denota el sí
    al regreso de mis ojos
    en ti
    mis manos

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  6. Poema II

    No importa si cuando llama el amor
    yo estoy muerta.
    Vendré.
    Siempre vendré
    si alguna vez
    llama el amor.

    Vuelve a danzar la bailarina para mi

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    1. Renacer, en cada nuevo suspiro, eso es lo que nos mantiene el encefalograma activo. Sea como sea, pero renacer. De unas cenizas, de un pasado turbio, o bien directamente de la cuna.
      Gracias por el poema Dean.

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    2. Dean... Morfina ... que más da.

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  7. Me dicen que te vieron, como siempre leyendo en tu esquina.

    Que estabas cerca de la máquina de café, alejada de otros ruidos, como cuando trazábamos mapas.

    Aun recuerdo tus gestos, tu mano apartándote el pelo, mi constante suficiencia fingida, el sol de junio reflejado en las huellas de nuestros pasos, el tacto de nuestras manos que perdimos, el tiempo que no nos dedicamos.

    Mis reflejos no merecen acompañarte por incumplidores de promesas de otros reinos, por carceleros en otras voces de lo que no te cuento solo a ti.

    Los anillos eternos atesoran el conocimiento de la llave secreta que nos libera, de esa pertinaz clepsidra, que roba la arena de nuestro reloj, nos brindan en sus constantes recuerdos, otra oportunidad, reabren una vez más a trompicones, esa ventana que en tiempos nos permitía ser un espejo de muchas caras, siempre a la misma hora para ganar otra hora, de un día o una noche.

    ¡Necesito ver tu cara, oírte!

    Despertarme pensando en ti y no en mí, como haces tú conmigo, ver tu bufanda sobre tu abrigo en tu descanso.

    Empujaría tus parpados si pudiera, para enfrentarme a tus pupilas, una, solo una vez más, y volver a sentirme un titan de papel todos los días, como entonces.

    Me dicen que te vieron como siempre, leyendo en tu esquina… y te veo esperando aquellas cartas que guardamos en una caja... los dos durante tanto tiempo.

    Te veo en todos mis reflejos.
    Te espero siempre.

    Me pide que le ayude a enviar esta carta todos los días, busca por encima de mi hombro otras miradas, pero al final, después de varias dobleces, y de exigirme un mínimo de una hora, se la guarda siempre en el mismo bolsillo. Al día siguiente me dice que tiene que escribirla otra vez porque no sabe si la ha perdido o la vendido.

    Se lo llevaron una vez, a un recinto de cuatro paredes, a su regreso, me enseño una caja en la que guardaba todas nuestras cartas, y algunas imágenes.

    No tengo entrañas para que le vuelvan a dejar sin Esperanza.

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  8. Hace mucho que no me pasaba por aqui, de hecho ando bastante alejada de este mundo, pero me ha encantado lo que has escrito. Es nostálgico y muy hermoso que haya alguien que no inspire ese sentimiento tan evocador
    Un abrazo G

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    1. Madison, un placer volver a saber de ti.
      Regresas con aires de primavera, como una bocanada fresca de esperanza.

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