"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


17 abr. 2014

86. Encapotados


[de  internet]

En las tormentas, enfurecidas voces recitan sus quejas, soltando bandadas de gotas que componen diccionarios desiertos de sentido.
En las tormentas, mi cuerpo encuentra sentido al amparo de otros. De un beso naciente, cientos de gotas versan palabras no dichas que elevan al cielo llovedizas conjuras.
Y allá en lo alto, entre nubes curvas, sintetiza el mar líquido de cualquier esperanza.

En las tormentas, otra vez, llueve mi agua.



12 abr. 2014

85. Let’s swing!


[de  internet]

Un par de marionetas bailan ebrias de felicidad. Se sacan de la manga pasos aprendidos en otra vida y se congratulan por su buen hacer sobre la pista.
Como si compartieran un único malabarista de hilos que, en una suerte de revelación, ha comprendido que ambos danzantes no son nada el uno sin el otro. Quizá por ello, este descarta otros ensayos y hace que los muñecos de paja se busquen por la pista, detrás siempre de un compás que los haga de nuevo bailar juntos.
Para ellos mismos.
Con el único propósito de desplegar la agitación repentina que han sentido al unir sus manos. Cuando el artista entre bambalinas los convirtió en adictos al ritmo.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...