"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


22 feb. 2015

98. Fer-ho dolç



[de Allan Fredrick]

Després de citar-se per carrerons d’una Venècia ja extingida, la jove seduí l’home. I arribaren al llit, en una cambra amb llum d’espelmes. Amb tot, això seu no anava de maratons sexuals. Així que, ella, closa contra ell, li acaronava el pit amb els ungles, o les internava a la barba.  I de tant en tant es feien un petó. Però sobretot eren allà per parlar-se a cau d’orella, per tenir una conversa al ritme esvaït i tremolós de les candeles consumint-se.

D’aquella breu tarda d’hivern a la noia li quedà, temperada per l’escalf del llit propici, la dolça veu de l’home. I, entortolligades entre els seus blecs rinxolats, aquestes darreres paraules:  Desitjar-te em resulta fàcil. Fins i tot inevitable. No marxis mai del meu paisatge. M’hi cals.

..........

98. Hacerlo dulce

Después de citarse por callejones de una Venecia ya extinta, la joven sedujo al hombre. Y llegaron a la cama, en una estancia a la luz de las velas. Sin embargo, esto suyo no iba de maratones sexuales. Así que, ella, cercada contra él, le acariciaba el pecho con las uñas, o las internaba en la barba. Y de vez en cuando se daban un beso. Pero, sobre todo, estaban allí para hablarse al oído, para tener una conversación al ritmo desvaído y trémulo de las bujías consumiéndose.

De aquella breve tarde de invierno a la muchacha le quedó, atemperada por el calor del lecho propício, la dulce voz del hombre. Y, enroscadas entre sus mechones rizados, estas últimas palabras: Desearte me resulta fácil. Incluso inevitable. No te vayas nunca de mi paisaje. Me haces falta en él.

[de Allan Fredrick]

10 comentarios:

  1. Me ha encantado, sensual, cálido,erótico.. todo un devenir de deseo a punto de concretarse. Precioso.

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    1. Gracias preciosa. El sentido de la sensualidad siempre debería reinar en sentimientos tan íntimos como estos.

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  2. Seguro que los trajes y las máscaras de Polichinela estaban por el suelo y se susurraban en véneto (de laguna), por aquello de las sincronías.

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    1. Es muy posible que así fuera. Intuyo que el hombre conoce el dialecto veneciano.

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  3. Venecia no debería tener puntos cardinales,
    solo tactos de manos trepando por una nuca,
    o por los gestos de una cara...

    Sus callejones siempre debería llevar al mismo sitio.

    Al tiempo de silencios y susurros.

    A los únicos recuerdos dulces de besos que nos quedan,
    cuando volvemos.

    Eres parte de mi paisaje sin norte.
    y lo sabes...

    Siempre volvemos de algún sitio.

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    1. Todo el mapa veneciano debería servir para marcar, como puntos de único interés, aquellos lugares en los que dos amantes han certificado su función en este mundo.

      Aunque tú lo has dicho infinitiamente más hermoso.

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  4. Que Venecia tan dulce...
    No sé yo si ahora sería posible.

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    1. Todo es proponérselo, no te parece? Siempre hay mil paisaje por inventar y recrear.

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  5. La belleza da sentido a las miradas que desbordan el horizonte o se detienen en el.

    Un saludo.

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    1. La belleza siempre me ha podido, supongo que no soy la única. Y su propia existencia me hace reverenciar el momento de asistir a ella.

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