"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


12 abr. 2015

106. Veraz, eso espero


[de  internet]

No hay nada que se le parezca tanto y que, a la vez, difiera tanto del modelo original. Carboncillos y dedos trasiegan líneas, curvas, pliegues y bucles. Mas nada parece rematar como se merece a esta efigie, ni siquiera las monedas que, girando sobre la tarima, lanzan fugaces esquirlas de oro sobre su túnica de piel.
Cada cincel en prácticas debiera, entonces, recurrir a los acomodaticios moldes, a toda la resabida saga de plagios maestros. Pero tal cosa quizá hiciera que aquellos insanos espíritus, abocados a un presente incomprensible, se encarnizaran con nuestra musa de hoy. Y la mañana de dibujo artístico se quedaría vacía de inspiración.
Tal vez, de entre todos los que no apartan sus ojos del lienzo, aparezca el genio y toda esa interpelación de trazos más o menos trémulos quede en una mera suposición.


10 comentarios:

  1. Se deja abierta la duda y eso es bueno. Besos.

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    1. En cualquier momento puede saltar la inspiración que lo cure todo.

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  2. siempre hay trazos que nunca preveés.

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    1. y figuras que despiertan un letargo de siglos

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  3. Curvas, pliegues, lineas... Todo puede estar escrito en la pluma de un presente dibujado.

    Un beso.

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    1. Todo, tienes razón María, hasta incluso la invisibilidad de un recodo.

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  4. Sería mágico poder trazar una línea entre el cuerpo que se expone al natural, el dibujo o la obra terminada y cada una de las miradas que lo contemplan. Un abanico de posibilidades.

    Cuando una obra me emociona no sé describir el punto exacto del trazo que lo provoca, ni la luz, ni la sombra... y entonces creo que es cuando se produce esa conexión mágica y extraña que me conmueve.

    Recuerdo lo que sentí a ver el fresco de "La expulsión del Paraiso de Adan y Eva" de Masaccio, en Florencia, apenas había una o dos personas en la capilla. Uf, que momento tan inolvidable e intenso. Además fue casualidad, no conocía al pintor y fue después que me interese por él y su obra. Nos encontramos.

    Un beso,

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    1. Eso mismo me pasa a mí: yo también me encuentro con la belleza cuando menos me lo espero. Creo que siempre espera el momento justo para atacarme y hacerlo a lo grande.

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  5. Tal vez sea lo mejor, no apartar los ojos del lienzo, tras un primera mirada. La creación, y creatividad será más libre, menos encorsetada.
    Eliges muy bien las imágenes.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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    1. Cierto, mejor no apartarse del influjo del lienzo. ¡Menudo campo de pruebas para la imaginación más viva!

      Las imágenes se erigen ellas mismas en protagonistas.

      Un beso.

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