"De vez en cuando te daré una leve historia, un aria melódica y cantabile para romper este cuarteto de cuerda mío, una parte figurativa para abrir un claro en mi selva nutricia." . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . [Agua viva, de Clarice Lispector]


10 may. 2015

111. Sangre estancada


[Untitled, de Hisano Hisashi -1939-]

Llegué por la mañana. La niebla del Pacífico diluía las formas del barrio de pescadores y lo engullía entre el oleaje cobarde de la bahía. La casa de los antepasados de Matsuda flotaba en aquella viscosidad fantasmal. Como el recuerdo de ella misma por entre las estancias, el que la vio convertirse en flor estival. Yo las recorría, una y otra vez, obsesionado y atento siempre a descubrir el rumor de sus ropajes tras de mí, aún a sabiendas de que me encontraba solo, pues comenzaba a sentir justo debajo del corazón la angustia de algo esperado y perdido. Al reparar en la forma del coqueto abrigo, ahora sin su peso, presentí una melancolía patética en mi rostro y me asusté. Horas más tarde, después de gozar el cuerpo precioso de Matsuda, todavía podía sentir el dolor en el tacto y en toda la piel.




(diario del maestro Tokugawa)


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