"El tiempo es demasiado precioso. Una vida es un instante en una estación. Una vida es una nevada. Una vida es un día de otoño. Una vida es el borde delicado y fugaz de la sombra de una puerta al cerrarse. Una vida es un breve movimiento de brazos y piernas." . . . . . . . . . [Los sueños de Einstein, de Alan Lightman]


23 sept 2020

218. Herida superación rebrote

[photo by María María Acha-Kutscher]

Tira los muebles, cambia los pisos, reboza las paredes.
El pasado físico se aleja, ya no está, nunca existió. En realidad, nada está.

M acude por última vez al piso de la calle del pintor y observa el vacío. Y los cuadros y, en especial, a su madre.
Le falta acostumbrar los ojos ante según qué poses, algunas como trincheras de incalculable dolor.

En cambio, nada está.
La memoria en pleno orgasmo sigue con su labor de trance surcando un mapa de accidentes y devociones.
La madre cosiendo, anidando a su bebé de pocas semanas, paseando por la ciudad en su día libre. La madre de M.
Y las poses, y el mapa, y la memoria.



No. El pasado no existe.
Agujero negro.
Vacante para nuevos inquilinos.
Sin embargo, M descuelga, agarra, muda los cuadros...
Continuará.



17 sept 2020

217. A un suspiro de distancia

[photo by  ge  minúscula]

Si papá te viera, se asustaría. Caro, ¿qué te ha ocurrido? Al discurrir fuera de los muros del recuerdo, entornando aquella párvula tristeza que tanto convenía a los poetas antojadizos de glosa, clamaría por ti. Y algún verso maltrecho vencería su afición a quererte por encima de todos nosotros, si bien no por mucho tiempo, sus varas de medir cojeaban al torcer la brisa de la laguna. ¿Recuerdas los parpadeos al sol? ¿La bárbara memoria de lo que fue? Aguza el oído, hagámoslo juntos, estas paredes supuran lo vivido y con padre no harán una excepción. Tal vez se necesite un rodeo, tomar uno de sus libros y dejar que las frases nos calen. Eso hacía yo al principio y al mediarse las estaciones, Beatrice me ayudaba. Con el dedo, trazaba el recorrido y, en los bordes, decantaba el rostro para darme la vez. Se habría emocionado sabiéndote tan próximo. Poco miedo y mucho valor, creció así...



El hombre se desplazó del ventanal al percibir iluminada la sala, juraría no haber prendido las bujías. Tiene constancia de ocupar la butaca, de haber cerrado los ojos y de abandonarse al soliloquio de la hermana. Agradece que Valentia ni le mire, que no vea al Santino decrépito que ha regresado a casa para morir. Ella sigue llevando en los sesos al hermano que desapareció trascurrida la mentira inicial de esta historia.
Penzo quizá se acomode a sus pies.

 

 

[viene de aquí]

11 sept 2020

216. Las cicatrices

[Manipulation 2, by Diana Bejarano]

 

No hay cicatriz, por brutal que parezca,
que no encierre belleza.
Una historia puntual se cuenta en ella,
algún dolor. Pero también su fin.
Las cicatrices, pues, son las costuras
de la memoria,
un remate imperfecto que nos sana
dañándonos. La forma
que el tiempo encuentra
de que nunca olvidemos las heridas.




[de Piedad Bonnett, en el libro: Explicaciones no pedidas]



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